¿Son saludables las bebidas isotónicas? - repsol.com

Repsol YPF

lblLogoRepsol

Ruta

Estoy en: Inicio > ... > Cocina > Reportajes > De dieta
¿Son saludables las bebidas isotónicas?

En ocasiones, las bebidas isotónicas se ingieren como un refresco a la hora de calmar la sed. Aunque, dada su composición, es conveniente plantearse cuándo es más recomendable su consumo.

Para mantener una buena hidratación celular, se recomienda beber al menos dos litros de agua diarios. Alrededor del 60% de la composición corporal es agua, y este porcentaje disminuye cuando se realizan actividades físicas.

Las bebidas isotónicas poseen gran capacidad de rehidratación. Contienen agua, hidratos de carbono simples (glucosa, fructosa, glucosa…) o complejos (polímeros de glucosa) y sales minerales, que se absorben por el intestino y llegan al torrente sanguíneo; es ahí donde se produce una rápida asimilación, que ayuda a reponerse de las pérdidas ocasionadas por el ejercicio físico intenso

Para esfuerzos prolongados

Estas bebidas están consideradas como un producto indicado exclusivamente para personas que realizan deporte y pueden clasificarse en tres grupos. Por una parte se encuentran las isotónicas, que contienen azúcares y electrolitos a la misma presión osmótica que la sangre. De esta forma, el líquido que sale del estómago pasa al intestino, se absorbe  y llega al torrente sanguíneo, lo que favorece la rápida asimilación de sus componentes. 

Por otra parte están las bebidas hipertónicas, que presentan una mayor concentración de solutos por unidad de volumen que la sangre. Esto hace que el organismo segregue agua para diluir este líquido demasiado concentrado, hasta conseguir que sea isotónico. Son apropiadas cuando se realizan esfuerzos prolongados en un entorno ambiental frío, ya que el cuerpo necesita un aporte extra de carbohidratos. Por último están las bebidas hipotónicas, en las que la concentración de partículas por unidad de volumen es inferior a la del plasma sanguíneo, es decir, se produce una menor presión osmótica. 

Si el ambiente es caluroso o se suda mucho, estos preparados ayudan a reponer las sales minerales, electrolitos (sodio, potasio, cloro …) y la energía (glucosa) que se hayan perdido. De esta forma, contribuyen a retrasar la fatiga, evitar lesiones por calor como calambres o síncopes, mejorar el rendimiento y acelerar la recuperación. También sirven para ayudar en la recuperación de diarreas, ya que su composición es similar al suero oral que se vende en farmacias y su sabor es más agradable. 

No siempre necesarias

Sin embargo, este tipo de bebidas no son siempre imprescindibles. Si se realiza ejercicio físico de forma moderada y por espacio inferior a una hora, no es necesario realizar un aporte extra de electrolitos. En estas circunstancias tan sólo se necesita beber agua antes, durante y después del ejercicio para conseguir una adecuada hidratación, ya que la ingestión de bebidas isotónicas apenas presenta diferencias con respecto a beber agua, y el resto de los solutos que puedan haberse perdido, como glucosa o sodio, se recuperan al realizar la siguiente comida. 

En ocasiones, algunas personas que no practican ningún deporte ni realizan esfuerzos extra ingieren este tipo de bebidas, y acaban sustituyendo el agua por ellas. Esto supone que el organismo ingiere un aporte extra de minerales y micronutrientes que realmente no necesita. Y su alto contenido en azúcares, entre un 2% y un 8%, puede incrementar el peso corporal, así como los niveles de glucosa en la sangre. 

Por eso se recomienda consumir estas bebidas sobre todo cuando se realiza ejercicio físico intenso y prolongado, y no tanto como una alternativa constante al agua o los refrescos. Excepto en verano, donde el calor y el esfuerzo extra hacen que nos fatiguemos antes, y es entonces cuando este tipo de bebidas son más que aconsejables.

 

Artículos relacionados:

Zumos naturales, preparar y consumir

Alimentos energéticos, gasolina del organismo

4 de junio de 2009