Una de las estancias más importantes de una vivienda es la cocina. El tiempo que aquí se pasa elaborando alimentos tiene que ser placentero y cómodo. Por ello, cada vez existen más electrodomésticos, que no sólo piensan en el ahorro energético, también están preparados para adaptarse a cualquier tipo de hogar por difícil que resulte. Bajo la etiqueta de ergonómicos se conocen a todos aquellos elementos de una cocina que destacan por su flexibilidad y logran satisfacer de la mejor manera las necesidades de las personas que los usan.
La ergonomía en esta parte de la casa es por tanto un concepto vital. Su filosofía se basa en adaptar el mobiliario a las personas para lograr mayor bienestar y seguridad. Además de una optimización del espacio con la colocación precisa de los electrodomésticos, una pila cerca del lavavajillas, por ejemplo, que evita posturas incorrectas, desplazamientos innecesarios y dota a esta estancia de una confianza imprescindible para personas de avanzada edad o movilidad reducida.
Prácticas soluciones
La investigación y el avance no tienen fin tampoco en aquellos dispositivos dirigidos al hogar. La mejor prueba son prototipos como los que integran una encimera en una mesa o el lavavajillas suspendido sobre el fregadero. Sin embargo, actualmente existen otras posibilidades que encajan en este concepto.
Una solución clásica son los electrodomésticos en columna. Siempre a una altura adecuada para que la distribución del espacio de trabajo sea ergonómica y evitar agacharse siempre que se pueda. También los cómodos armarios extraíbles en forma de columnas, que ahorran espacio y son normalmente accesibles por ambos lados. Incluso las mesas abatibles dentro de un cajón o los cajones en los bajos de las encimeras, con posibilidades de uso tan prácticas como los bebederos para perros.
De vanguardia y eficientes son también las campanas modulares que se ocultan en la parte posterior de las vitrocerámicas y que asoman al exterior sólo cuando se usan. No necesitan un espacio específico en la cocina sobre la encimera, son silenciosas y mucho más fáciles de limpiar por la escasa superficie que ocupan.
Gasodomésticos, confort y diseño
Además de la ergonomía, en la cocina también intervienen otros factores como el ahorro energético, el confort y el diseño. Es aquí donde aparecen los gasodomésticos, aparatos que hacen uso de una fuente de energía limpia, más eficiente y escasamente contaminante como el gas.
Lavadoras bitérmicas, secadoras, vitrocerámicas modulares son algunos de los electrodomésticos que usan esta energía que permite más ahorro en algunos casos que la electricidad. Pero sin duda, el más conocido es el horno. Un gasodoméstico que no sólo sirve para ‘guardar sartenes’, los actuales hornos con diseños de vanguardia son la mejor encarnación de comodidad y seguridad en la cocina. Con avanzados sistemas de autolimpieza catalítica o pirolítica, y cómoda apertura, también disponen de mecanismos de seguridad, como el bloqueo para niños o cristales protectores para mantener la puerta fría.
Ejemplos de cómo se puede convertir una cocina en un espacio que aúne diseño, vanguardia y comodidad gracias a conceptos como el de ergonomía y optimización del espacio. Requisitos imprescindibles para hacer de la experiencia en la cocina, independientemente del resultado en plato, lo más placentera posible.
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