Con el verano, el tenedor adquiere un protagonismo total. e convierte en el cubierto estrella de tu mesa, tanto a la hora de degustar platos fríos, como en las indispensables ensaladas, sin olvidar deliciosos postres que exigen el manejo de este utensilio.
Aunque la cuchara aparece puntualmente en tu mesa a la hora de tomar cremas frías o sopas estivales, es justo reconocer que el tenedor ocupa un lugar preferente durante los meses de verano, ya que la mayoría de las recetas, desde primeros platos hasta postres, se sirven y se comen con este cubierto.
Se trata de alternativas frescas y en la mayoría de las ocasiones fáciles de preparar. En verano, además, las altas temperaturas nos alejan de los fogones para disfrutar más del tiempo libre, y la cocina, a su vez, se “aligera” para dejar paso a recetas sencillas, aunque no por ello menos sabrosas.
Hoy en día es un utensilio habitual en nuestra mesa, sin embargo antiguamente estaba mal visto emplear el tenedor para pinchar los alimentos. Después de que su uso se difundiera en Italia y Francia, en el siglo XVII llegó a España de la mano del rey Felipe III y de su valido el duque de Lerma.
Diferentes tenedores y disposición en la mesa
El primer tenedor colocado en la mesa se utiliza para las ensaladas. Hasta hace unos años, hablar de ellas era sinónimo de combinar lechuga, tomate y cebolla. Ahora las cosas han cambiado y, de esta forma, la pasta, las legumbres y los pescados se mezclan con hortalizas y frutas, ofreciendo un nuevo concepto de ensalada.
De esta forma, puedes preparar entrantes en los que combines el brécol con espinacas, berros, lombarda y endivias, o bien lechuga con tomates cherry, pechugas de pollo en dados y unas patatas cocidas cortadas en láminas, todo ello rociado con una mahonesa ligera. Si te gusta ir más allá y probar mezclas diferentes, prueba a preparar lechuga cortada en juliana con pollo salpimentado y cortado en pequeños trozos, unas pasas (previamente remojadas en agua caliente) y unas almendras, tostadas en la sartén. Lo mezclas todo en un bol con mahonesa, curry, sal y pimienta y lo dejas enfriar antes de servir.
Las opciones de ensaladas con pasta admiten ingredientes diversos, como por ejemplo, una combinación de tomate, berenjena asada, calabaza salteada, albahaca, sal y pimienta. Si te gustan las legumbres, puedes probar a mezclar en una ensaladera lentejas y alubias blancas cocidas, cebolla en aros, aceitunas negras y unos dados de salami, y rociar todo con una vinagreta en la que se haya añadido pimiento verde y huevo cocido.
También puedes combinar los sabores de la tierra como las patatas y las judías verdes, todas ellas hervidas, con un producto de mar como la sepia, troceada y salteada en la sartén y tomates escaldados y servidos en trozos, sin piel. Como toque final, se rocía con una vinagreta fresca. Otra alternativa es emplear los garbanzos, un ingrediente con toques invernales, para prepararlos cocidos con una combinación de bacalao marinado en aceite de oliva, espinacas, huevo duro picado, pimientos rojos en tiras y cebolleta en aros. Como aliño, trituras en la batidora perejil con aceite, vinagre, sal y pimienta.
Productos de temporada
A la izquierda del plato y justo a la derecha del tenedor de la ensalada, se coloca el tenedor de la carne seguido del de pescado, algo más pequeño que el anterior. Aunque es cierto que en los días de calor se consume menos carne, porque se digiere más lentamente, sí puedes prepararla en forma de divertidas barbacoas o prácticas carnes frías. En cuanto al pescado, es el momento de degustar sabrosos productos de temporada como bonito, dorada, sardinas, salmonetes, lubinas o rodaballos.
Y para finalizar, los postres, el punto final de toda comida y que se asocia con un momento de placer. En la parte superior del plato, mirando hacia la derecha se coloca el pequeño tenedor de postre. Aunque algunos platos necesitan obligatoriamente de una cucharita para poder comerlos, como es el caso de los sorbetes, los helados o las macedonias, el tenedor se impone a la hora de tartas, bizcochos o frutas cocidas. El verano es el momento de disfrutar de frutas que te permiten hacer frente al calor como melones, sandías, piñas, melocotones, ciruelas o albaricoques. Aprovecha todo lo que esta temporada te ofrece y no dudes en pincharlo con el tenedor.
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