Un consumo eficiente de energía nos permite tener el mismo o más confort con menor consumo energético. Algunas medidas de eficiencia energética son de sentido común pero otras vienen dadas por desarrollos tecnológicos. ¿Quieres descubrir con qué sencillas medidas podemos reducir el consumo en un espacio tan importante para un hogar como es la cocina? Vayamos por partes.
La cocina es un lugar que necesita luz durante muchas horas al día, por tanto, para iluminar de manera eficiente esta estancia de la casa, es recomendable el uso de bombillas de bajo consumo. Asimismo, en la cocina también se lleva a cabo un gasto elevado de agua, por lo que se hace indispensable racionalizarlo con sencillas medidas, tales como procurar no dejar los grifos abiertos cuando no los estemos utilizando, evitar goteos y fugas de grifos, o emplear grifos monomandos en lugar de los tradicionales grifos independientes para el agua fría y la caliente.
Sin embargo, no debemos olvidar que una de las mayores cifras de consumo energético en la cocina proviene del uso de los electrodomésticos, siendo el frigorífico el aparato que más energía precisa un hogar. Para conseguir que un frigorífico consuma menos energía se pueden poner en práctica algunos sencillos consejos, como limpiar al menos una vez al año la parte trasera del aparato, o descongelarlo antes de que la capa de hielo alcance 3 milímetros de espesor. Además, es recomendable ajustar el termostato para mantener una temperatura de 5ºC en el refrigerador y de -18ºC en el congelador.
En cuanto a las lavadoras, la mayor parte de la energía que consumen se utiliza para calentar el agua, por lo que es muy importante recurrir a los programas de baja temperatura si queremos ahorrar. El uso de descalcificantes y la limpieza regular del filtro de la lavadora de impurezas y cal es, asimismo, otra buena medida, ya que con ello no diminuyen las prestaciones de la lavadora, pero sí se ahorra energía.
En el caso de los hornos, existen en el mercado dos tipos: de gas y eléctricos. Sin embargo, teniendo en cuenta que los que funcionan con gas son más eficientes energéticamente. Tanto es así que algunos expertos otorgan a estos aparatos de gas un ahorro energético de un 73% respecto a sus versiones eléctricas. En cuanto a las cocinas, las que funcionan con gas son sistemas respetuosos con el medioambiente, con un consumo energético menor y más barato que el proporcionado por otros sistemas para la cocina.
La etiqueta energética
Pero además de los consejos anteriormente mencionados, comprar un equipo eficiente es importante y sencillo de identificar gracias a lo que se conoce como etiqueta energética. Esta es una herramienta informativa al servicio de los compradores de aparatos consumidores de electricidad, que se encuentra en frigoríficos y congeladores, lavadoras, lavavajillas, secadoras, lavadoras-secadoras o los hornos eléctricos.
Ésta permite al consumidor conocer de forma rápida la eficiencia energética de un electrodoméstico. Existen 7 clases de eficiencia, identificadas por un código de colores y letras que van desde el color verde y la letra A, para los equipos más eficientes, hasta el color rojo y la letra G, para los menos. A la hora de adquirir un electrodoméstico hay que fijarse en el consumo de energía y optar, preferentemente por los de la clase A, que son los más eficientes, aunque haya que pagar un poco más de dinero por ellos. A la larga, habrá merecido la pena.
En conclusión, con estas prácticas medidas que pueden aplicarse en la cocina podremos contribuir, con un consumo más racional, al aumento de la eficiencia global.
Artículos relacionados:
- Cocina eficiente: del puchero a la olla exprés
- Usa bandejas en tu cocina para ser más eficiente
Lo + leído